Cuando el sol quema y la música late fuerte, GORDO de McLeonard toma la escena sin pedir permiso. Montura oversize y atrevida, con esa actitud pesada y orgullosa que solo los verdaderos protagonistas pueden llevar. Las patillas gruesas, realzadas por el detalle metálico y el logo McLeonard grabado en oro, cuentan historias de fiestas eterna